"...Sólo eran los desvaríos, los delirios fantásticos y las divagaciones de un loco y romántico soñador que buscaba lidiar con sus ilusiones y sus quimeras para darles alguna forma real, como si desangrarse en tinta fuera la única manera posible de atar lo que sentía a palabras. Y como tales, no valían la pena..."

lunes, 26 de noviembre de 2012

Words & Words, parte I: Las hijas del Invierno

Interrogo mis palabras, bastas oraciones,
para inquirir por qué ya no se alinean
en prosa o en canciones...

Por qué ha cesado su puje imperante

por verse plasmadas de forma elegante,
narrándome como fuera antes.

Pues ya no resuenan sus voces chirriantes

gritando y buscando cómo escaparse...
si así fuera, desnudas, sin formarse,
¡Apenas, entonces, vocablos disonantes!

Ya no arañan mi garganta,

no hormiguean en mis dedos,
no restallan sus orgías
lujuriosas en mis desvelos.

Cual cascada, surgían a borbotones

las había de mil formas, las había por montones,
acudiendo a la llamada
a expresar mis emociones.

No por ello súbditas de las órdenes

de mí, su General,
pues, revolucionarias ellas,
tenían su propia Verdad.

Pero había entre mí y ellas

una cierta reciprocidad,
Sanguijuelas y Sabandija,
hombre (¿santo?) y su maná.

Y ahora quietas, descansando,

no atraviesan la corteza
de un cerebro atormentado
como agujas lacerando.

Y se extraña su presencia

anhelando su hiriente hedor
pues sé bien, era su esencia
ser las hijas del dolor.

martes, 24 de julio de 2012

Pequeña Crónica de una noche...como ninguna(Un año después)

in memoriam, o para entenderme mejor: http://desangrarmeentinta.blogspot.com.ar/2011/07/pequena-cronica-de-una-noche-como.html

Se despierta, otra vez, como tantas veces, en la mitad de la noche. Alrededor, el mundo descansa de su trajín diario, justo como él mismo lo hacía hace unos cuantos segundos, segundos que ya van siendo dejados atrás por sus hermanos en una interminable sucesión de trivial historia. Un año pasó así, y aunque los lobos de sus miedos no son los mismos, aunque ha sangrado y se ha curado y ha vuelto a sangrar, aún hay problemas que enfrentar. Sabe que, como lo indican las marcas dibujadas en la parte superior de su espalda (marcas que, por otro lado, tan sólo son la realización material de otras marcas que ya estaban previamente allí, grabadas en su corazón), los giros son partes de su vivir, y también de su morir. Sabe que su arriba y su abajo, lo que odia y lo que ama, la noche y el amanecer de su propia alma se
entremezclan hasta no poder distinguirlos, que necesita de ambos para dar lo mejor de sí. Lo sabe y lo olvida, diariamente, en el infinito entramado de ramas y raíces que es su vida.

Y sin embargo, a veces... todo razonar, todas sus palabras elegantes y sus formas de expresar, resultan estériles ante lo demás, una secuencia cacofónica y vacía que nada puede hacer ante las fuerzas elementales de la angustia, la ansiedad, el temor...la desesperación. Recuerda que sus avances se miden por pasos de hormiga casi imperceptibles, mientras que cada vez que vuelve la mirada por sobre su espalda, sus fracasos y todo aquello que desdeña de sí se alza
como un gran edificio imponente y amenazador, resonando con mil tormentas alrededor, pretendiendo acortar terreno...y descubre que él mismo es aquella pequeña y titilante luz del piloto de la estufa: tenue y temblorosa, sí, pero aún así brillando y resistiendo los vientos gélidos del exterior...y capaz de, con el adecuado empujón, transformarse en una llamarada aún mayor.

Como respondiendo a sus cavilaciones, una mano recorre su espalda helada como un bálsamo
, dejando a su paso una increíble sensación de paz, de relajación, de vida. Un beso de los labios más suaves del mundo se afianza en el punto en que los dedos terminaron su recorrido, allí donde las raíces se cruzan con las ramas, y de ellos surgen, como un susurro, dos palabras que han cambiado su destino por siempre, dándole un fulgor y una esperanza que sólo en sus sueños más recónditos y alocados fantaseó que oiría de aquella voz... Aparta los ojos de la luz de la estufa, para girar hacia ella. Ella...las palabras también resultan increíblemente absurdas ante ella, pero de una forma mucho, mucho más placentera. Ella, a quien hubiera evocado en su insomnio tan sólo un año atrás, sufriendo por las distancias (las que se medían en kilómetros y las que se medían por suspiros) que los separaban. Ella, que ahora camina a su lado con esa gracia tan femenina con la que se luce sin siquiera proponérselo, acompañando su andar, mitigando sus dolores y pesares con sus divertidas locuras, su temperamento fuerte y al mismo tiempo tan gentil, su personalidad tan cautivante y a la vez tan simple, sus risas, sus abrazos, sus besos, su calor... su "Te amo", tan sincero, tan real y natural que asusta que sea verdad.

Y piensa en lo hermosamente loca que es la vida, en los regalos que Dios pone en el camino, por más que sean totalmente inesperados o que parezcan imposibles. Piensa que en tan sólo un año, su existencia ha cambiado por completo, que ahora tiene un sentido que se halla inextrincablemente unido, como la rama y la raíz, a la presencia de esa mujer que, despierta a su lado, lo mira con ojos tiernos y un poco maquillados por el sueño...que el cielo tiene nombre, SU nombre...

Y le devuelve un "Yo también TE AMO" que encierra un universo entero en él: su felicidad por la química increíble que existe entre ellos dos, por el compañerismo que tienen, por las locuras y todas esas pequeñas cosas que comparten, por ese modo único de besarse, por el paraíso que conocen a la par cada vez que hacen el amor y la pasión que destilan el uno por el otro, por saber que es a su lado donde quiere estar por el resto de sus días...Le dice "Te amo", besa esos labios que le dan sabor a su vida, y ella acomoda su cabeza en su pecho.

Sabe que, un año después, se levantará a escribir esta pequeña crónica de una noche que a pesar de ser como las otras, es siempre nueva y maravillosa, en una suerte de confesión de que... se ha levantado a escribir sobre ella. Pero esta vez, ella está allí, y esta vez, es de día.


domingo, 8 de julio de 2012

Internal Bleeding II

Now that the candles are extinguished
and my room is left in the dark
now that you see beyond my surface
where there're good things and I shine

Do you still think that I'm special?
Would you even hold my hand?
Will you caress me in my nightmares,
saying "everything's all right"?

Though I don't believe in fate
you might've appeared a second late
I am dark, and dark's my sorrow
if you look inside, you might find horror

For I love the ghastly whispers
that keep crawling through my veins
and attract me to the abyss
where again I will submerge

But will you heal me with a kiss?
if begone, will I be missed?
and if I've fallen, thrown a rope?
Is it ok to even hope?

I'm so scared, I'm terrified,
I don't feel I could defy
the Allmighty forces I must fight
when it's me who's fighting for both sides.

domingo, 15 de enero de 2012

Ambigüedades del camino

No sabe qué fue. No sabe, para empezar, qué día fue. Si fue un sólo día, o una sucesión de varios de ellos. Ni siquiera si fueron continuos o con lapsos de semanas y meses entre cada uno...
No puede recordar si fue cuestión de minutos, horas, segundos o un instante. Es frustrante (un poco) pero no puede recordarlo por mucho que lo intente.

Porque solía ser común. Pero a raíz de no se cuantos libros, de no se cuantas canciones, y cuál de ellas específicamente, cambió. ¿Qué fue, qué mágica oración encerró tanta liberación? ¿Cuál fue la estocada final a su mundo cerrado, la que desató aquel aluvión de cuestionamientos, de críticas, de angustia, de cambios...? ¿Qué historias le hicieron repensar su propia historia?

¿¿¿Qué le hizo abrir los ojos???

Y ahora está maldito. Camina, insomne, sin poder volver a cerrarlos. Alrededor, todo está oscuro. No hay ninguna luz, más allá de la que pueda crear él mismo, que alumbre su destino. Y exprime su cabeza para tratar de descifrar alguna pista, pero no hay nada allí. Nada, excepto un gran signo de pregunta con muchas, infinitas respuestas. Una para cada paso, una para cada movimiento. Y ya no puede volver a cerrarlos. Ya no puede correr a la par de los demás. Es distinto. Esa es su maldición y su bendición. Ha escapado, para bien o para mal, y ya no puede volver...Aunque se sienta sólo gran parte del tiempo, aunque encuentre a veces a otros caminando sus caminos, para luego volverlos a perder, ya no puede cambiar, pues ha cambiado...¿Se entiende?

Centímetro a centímetro, debe descubrirse para descubrir. Una tarea más ardua que la de Atlas, un peligro mayor que el de Dámocles. Porque al haberlo perdido todo, al haberlo resignado todo (las seguridades, los guiones prescriptos, el conformismo, lo común), tiene todas las posibilidades. Fracasos, pero también Éxitos. Así que camina...seguramente tendrás ambos.

Desvaríos I

"Se van quedando cortas..."

...las palabras que se arrojan a sus pies,tratando de envolverla, sin llegar nunca a hacerlo porque ella está hecha de aristas que siempre rebasan la explicación. Van quedando cortas, y corta queda la razón ante el fulgor de su mirar, ante la insanidad en su caminar, y sólo queda, aunque alguna vez prometí nunca volver a hacerlo, adorarla en mi altar...

13/08/11




¿Cómo podría explicarte, lo que hoy me toca sentir? Confuso es pensar en tus ojos y darme cuenta de que me siento feliz.

Y no hace falta que seas "La Indicada", ni tampoco "La Ideal", porque prefiero mil veces esto, que se siente más real...

Y quisiera que supieras, cómo de alguna manera, la tranquilidad me invade, y todo mi cuerpo sabe, que es ahí donde quiero estar: escuchando tu risa, adivinando tus llantos, leyendo tus gestos, mirando tus labios, deseándote tanto...

Pero quiero ir despacio, poder conocerte, saber quién sos (y que aún guardes sorpresas), porque no tengo dudas de que podría quererte.

Por mi parte te ofrezco todo cuanto pueda darte (quien te ofrece más es un necio,y te conviene alejarte). No apurar tus tiempos, saber esperarte, combinarlos con los míos, no querer cambiarte. Dejar que me hagas tuyo, sin tener que atarme, seducirte despacio, tierno y salvaje. Ser siempre sincero y a la vez intrigante. Quererte siempre, y quizá hasta amarte (depende también lo que des de tu parte).


Presagios de lo que hoy vivo con inmensa felicidad :D