"...Sólo eran los desvaríos, los delirios fantásticos y las divagaciones de un loco y romántico soñador que buscaba lidiar con sus ilusiones y sus quimeras para darles alguna forma real, como si desangrarse en tinta fuera la única manera posible de atar lo que sentía a palabras. Y como tales, no valían la pena..."

domingo, 10 de julio de 2011

Una musa sádica

Cuando ella me habla al oído
pierdo toda noción de lo realmente ocurrido
y como en una nebulosa, navego perdido
mis ojos ciegos,y el corazón desbocado
surge en mis manos lo que ella ha impulsado.

Con su lengua perversa recorre mis temores
se burla ufana de mis utópicos amores
y revive los dolores
que suponía silenciados
y sucumbo ante lo hermoso de su toque despiadado.

Pues algo en mi se agita,
es la musa que me invita
a engañarme una vez más,
a creer que puedo crear,superarme y mejorar;
a dejarme atrás, o quizá volar.

Es que rasguña y me desangra
sedienta siempre, su negra alma
escupe en mis pensamientos aquellos vocablos;
una musa sádica a la vez que mágica,
con una voz que siempre es trágica.

Sin embargo, la deseo...
Sin su toque desespero,
y si no la siento, muero
porque me ayuda a enfrentar casi a diario
las torturas de este infame calvario.

Y a pesar de que me haga sangrar
jamás la osaría cambiar...
Mas es por eso que nunca
voy a poder escribir buenas canciones de amor
porque mi musa...se alimenta del dolor.


I Orce Siort Fader. Escritos tristes, vida (casi siempre) alegre.