"...Sólo eran los desvaríos, los delirios fantásticos y las divagaciones de un loco y romántico soñador que buscaba lidiar con sus ilusiones y sus quimeras para darles alguna forma real, como si desangrarse en tinta fuera la única manera posible de atar lo que sentía a palabras. Y como tales, no valían la pena..."

miércoles, 16 de febrero de 2011

Cuando tu Astrofísica falla porque mi mundo está al revés...


El perímetro de la cordura es muy chico para encerrar la superficie de esta locura.
Porque hay vectores que no encajan en las ecuaciones. Hay aristas que rebasan, que se clavan y perforan la redondez de un mundo perfecto, hasta crear mini implosiones que desafían la lógica porque no destruyen pero hacen mucho mal. O bien, porque todo es perspectiva.
Hay también puntos en el espacio que se unen sin formar ninguna recta simple, círculos con lados, con sentidos y dirección por la cual seguir, y sin origen al cual volver, en los que uno se encierra y de los que cuesta salir. Cuerpos que sin tener materia, varían en energía y se transforman, así como elementos de un caos ordenado de un modo que la razón no entiende, y que por tanto juzga inexistentes o imposibles.
Hay, y te juro que existen, apariciones súbitas que no se corresponden con ninguna ley física, hay más áreas grises que blancas y negras, y muy pocas de color. Hay pasiones que alcanzan volúmenes superiores a la masa corporal de quien las ostenta, hay miedos que desafían las leyes de la inercia, hay cosas que decantan por las leyes de la gravedad pero no te olvides nunca que siempre pueden reflotar.
Y hay gente que muere por amor, y hay gente que está loca, pero más somos los que estamos locos de amor estando muertos por dentro. Y por más que otros quieran, y que muchas veces, cansados de todo, nosotros también busquemos y deseemos encajar en un mundo en el que uno más uno siempre va a ser dos, en el que las Leyes y la Lógica y la Razón triunfan en un triunvirato de perfección errante, jamás va a suceder.
Porque el perímetro de la cordura es muy chico para encerrar la superficie de esta locura.