"...Sólo eran los desvaríos, los delirios fantásticos y las divagaciones de un loco y romántico soñador que buscaba lidiar con sus ilusiones y sus quimeras para darles alguna forma real, como si desangrarse en tinta fuera la única manera posible de atar lo que sentía a palabras. Y como tales, no valían la pena..."

miércoles, 6 de mayo de 2009

El hombre humano


Era tan humano...gozaba de reír. Le encantaba suspirar...veía un arroyo rodeado del verdor de los árboles y su corazón latía con la expectativa de una aventura salvaje. Hacía poesía con las palabras que le dictaba su alma, siempre triste y sin embargo era feliz. Valoraba la vida, dondequiera que se hallara, en cualquiera de sus múltiples formas. No envidiaba. No mentía, ni robaba. Jamás sintió ganas de matar. Amaba y ayudaba. Creía. LLoraba y se compadecía de las injusticias que el mundo le deparaba a los que lo rodeaban. Era ternura en un mundo de piedra...


Pero vivió y murió solo, porque nadie lo entendió. Nació entre los hombres inhumanos. Pobre...era el hombre humano.