Entre sacudones de mi alma
voy formándome como persona
Y en esa batalla infinita
no importa cuánto bese la lona...
Me seguiré levantando
sin darme jamás por vencido,
que no hay obstáculo más jodido
que el que constituye uno mismo
incluso si lo que se persigue
son puros espejismos...
No seré un guerrero de aquellos
pero la sigo remando
trato de ahogar las penas escribiendo
y cuando no alcanza, cantando.
Y aunque a veces perciba
que se viene el aluvión
tentaré a mi suerte al tratar de esquivarlo
y cuando no se pueda, cuando no se pueda...
bajarla de pecho
y salir jugando...
Y cuando se me apague esta vida
y de irme sea el momento
no quiero estar encerrado en una caja
mi cuerpo le pertenece al viento.
Pero si tuviera un último deseo
además del beso de tus labios
pediría que al pensar en mí
cuando mis amigos me recuerden
les pueda arrancar una sonrisa
y despertarles...un recuerdo alegre.