Tu silencio,
es un Julio demasiado largo;
recrudece el invierno
haciendo estragos.
El viento helado
se lleva tus caricias,
mas se queda acá presente
haciéndome sentir tu brisa.
En mis manos la escarcha
de no poder tocar más tu piel:
tu recuerdo, congelado,
como estalactitas en mi sien.
El sueño amargo,
el frío en mis labios,
la tierra infértil,
de mis deseos frustrados.
Los lobos de mis miedos
me rodean, jadeando.
No hay soles que calienten
estos amaneceres solitarios
Bajo la lluvia de mis ojos
me sumerjo en un intenso letargo:
tu silencio...
es un Julio demasiado largo.
I Orce Siort Fader
(V.M.)