"...Sólo eran los desvaríos, los delirios fantásticos y las divagaciones de un loco y romántico soñador que buscaba lidiar con sus ilusiones y sus quimeras para darles alguna forma real, como si desangrarse en tinta fuera la única manera posible de atar lo que sentía a palabras. Y como tales, no valían la pena..."

lunes, 26 de noviembre de 2012

Words & Words, parte I: Las hijas del Invierno

Interrogo mis palabras, bastas oraciones,
para inquirir por qué ya no se alinean
en prosa o en canciones...

Por qué ha cesado su puje imperante

por verse plasmadas de forma elegante,
narrándome como fuera antes.

Pues ya no resuenan sus voces chirriantes

gritando y buscando cómo escaparse...
si así fuera, desnudas, sin formarse,
¡Apenas, entonces, vocablos disonantes!

Ya no arañan mi garganta,

no hormiguean en mis dedos,
no restallan sus orgías
lujuriosas en mis desvelos.

Cual cascada, surgían a borbotones

las había de mil formas, las había por montones,
acudiendo a la llamada
a expresar mis emociones.

No por ello súbditas de las órdenes

de mí, su General,
pues, revolucionarias ellas,
tenían su propia Verdad.

Pero había entre mí y ellas

una cierta reciprocidad,
Sanguijuelas y Sabandija,
hombre (¿santo?) y su maná.

Y ahora quietas, descansando,

no atraviesan la corteza
de un cerebro atormentado
como agujas lacerando.

Y se extraña su presencia

anhelando su hiriente hedor
pues sé bien, era su esencia
ser las hijas del dolor.

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