...él llegó y se desplomó sobre una de las sillas que rodeaban la mesa. El frío le teñía la cara, el cansancio hablaba desde esas arrugas que comenzaban a aparecer a medida que él se acercaba a sus cincuenta. Ella se moría por contarle de su día, quería pedirle algunos favores importantes...necesitaba que arreglara la canilla de agua caliente del baño de arriba, que no cerraba bien, y que consiguiera el color preciso del que iban a pintar la pieza que estaban remodelando. Pero calentó el agua, le hizo un té, y lo abrazó desde atrás, poniendo su cara contra la de él, aferrando con sus manos bien abiertas su pecho, diciéndole en palabras mudas de amor: "vení, descansá en mí..."
I Orce Siort Fader. (el de todos los días)
Solo se me ocurre una palabra tras leer este fragmento: bellísimo. Es una escena realmente...bella, esa es la palabra.
ResponderEliminarTu post me remitió a mi fotolog, y aparte de volver a pensar en la magia que tiene ese espacio, casi como un presagio o un mensaje oculto encontré allí esto...
ResponderEliminar- Pero igual les falta potencia, ¿No crees? Sé que no todos somos iguales, pero me molesta que algunos no sepan dejar caer la barrera.
- ¿Me estás hablando de liberación? Te entiendo. Sos diferente y necesitás que lo reconozcan. Sí, a ellos les falta potencia.
- Polenta y sopa! ¡Qué sabias las abuelas! No sé si liberación, sino de autodefensa, de que no dejan entrar. Te lo digo yo, "Fede de la punta de los Icebergs". Hay que saber algunas veces no ser tan parco, todos necesitamos reconocimiento. "Capital simbólico", dijo Bourdieu.
- Todos también necesitamos expresarnos. Jugar a ser Dios y dirigir a 14 personas. Crear y destruir, por eso estoy acá. Pero de si algo estoy convencido es que no podemos estar solos. A eso me refiero con reconocimiento, conjugado con liberación. Vivo entre los demás, pero trato de ser yo, lo más yo posible.
- Estando solos aprendemos a ser nosotros mismos. Nos hay nada que fingir. Nada de lo que autoprotegerse. Instrospeccionar para demostrar. "Estar en contacto con el pedacito de Dios que hay en cada uno". Si querés. Creaciones y destrucciones son en todas partes, sin nuestro control. Pero en el medio del mar de almas encerradas en verguenza yo soy un árbol. Raíces profundas, que permiten que en la superficie de la tierra crezca con copa frondosa y vistosa. ¿Con Flores? Ojalá.
"Con flores!".- Su voz era hermosa, una música. Me contó que su vestido tenía flores, y cortó de pronto todo el diálogo conmigo mismo, toda mi cadena de pensamientos tal vez vanos. Me di cuenta que estábamos juntos, haciendo algo. Que no estaba solo, que tal vez necesitaba pensar menos y vivir más, sentir más. Me sentí con mas brotes que nunca.
Fede & Jules
No tengo ni la menor idea con qué cuenta arcaica acabo de firmar aquello...
ResponderEliminarMe gusta este escrito, y también el que escribieron con Jules! Nunca lo había leído. Gracias por compartirlo!
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