"...Sólo eran los desvaríos, los delirios fantásticos y las divagaciones de un loco y romántico soñador que buscaba lidiar con sus ilusiones y sus quimeras para darles alguna forma real, como si desangrarse en tinta fuera la única manera posible de atar lo que sentía a palabras. Y como tales, no valían la pena..."

domingo, 26 de septiembre de 2010

A tiny change,an inmense wave...

Salí de mi casa, tenía que ir a lo de mi novia. El día estaba pesado y nublado, típico día de mi querida ciudad. Me tenía que tomar el colectivo, cero ganas de viajar apretado y sofocado por media hora porque los viejos y las viejas que ocupan los asientos no son capaces de abrir aunque sea un poco las ventanillas porque piensan que se van a mojar con una lluvia que no cae o porque se van a enfermar con un frío que no existía a esa hora, y no se dan cuenta que fomentan un vaho de dióxido de carbono, transpiración ajena y gérmenes. En suma, venía un tanto malhumorado, hasta que algo me hizo levantar la vista y lo ví. Hacía TANTO que no veía un arcoiris!! Es increíble como algo tan simple te puede cambiar el humor. Ver que ahí, entre las nubes más densas, unos cuantos rayos de sol que ya se estaban escondiendo conjuraban esa visión tan hermosa, aunque no tan nítida, me hizo detenerme a observar, y sonreír. Y de ahí surgieron dos frases/reflexiones:

-¿Por qué evitar la tristeza? Después de todo, incluso algo tan hermoso como un arcoiris necesita de un día lluvioso para existir...(en realidad fue en inglés: "Why not feeling sad? After all, even something as beautiful as a rainbow needs a rainy day to exist)

-Es tan extraño pensar que hay personas que tienen esa compulsión por no poder disfrutar del espectáculo de magia y belleza que se les presenta ante sus ojos, esa gente que necesita desesperadamente viajar hasta el fin del arcoiris para saber qué hay allí, aunque desgasten sus zapatos y pierdan todo en el camino, sin poder perderse simplemente en el rojo naranja amarillo verde azul añil violeta ...

2 comentarios:

  1. Qué identificada me siento al leerte Fede, a veces tus reflexiones son el fiel reflejo de las mías y es tan lindo sentirse acompañados en ese sentido, saber que hay otras personas que mientras viajan en colectivo y pese a los diferentes malestares que esto puede conllevar...sin embargo dan un paso más y se detienen a observar el mundo que los rodea...y allí encuentran esas señales, que están en todos lados, pero sobre las cuáles no siempre nos percatamos...y así es como un simple arco-iris puede sacarnos una sonrisa y sumergirnos en la meditación...

    ¿Qué sería de la felicidad sin su contracara? Las personas sensibles, creo, somos quienes más aprendimos a disfrutar de esos pequeños momentos de élixir de la vida, precisamente porque también hemos aprendido a convivir en ciertos momentos con la tristeza, o la nostalgia...tan amiga de la melancolía.

    Me niego a vivir en un mundo feliz huxleyano!

    ...y la verdadera felicidad siempre está en el camino, buscando el final no hacemos más de perdernos de lo más precioso que tiene la vida que está en su trayecto.

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  2. Coincido con ambos, conocemos la felicidad sólo por contraste, y que bueno que en estos días, en los cuáles se adopta y propaga como ideal de vida la eliminación de todo vestigio de tristeza, todavía muchos nos permitimos estar tristes. Después de todo, si aprendemos algo, aunque sea un poco, es en esos momentos..

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